EVA & ALEX
Una finca privada cargada de historia, donde la familia lleva generaciones celebrando sus bodas, fue el escenario del día de Eva y Alex.
Septiembre les regaló una luz preciosa de final de verano, cálida y suave, que acompañó cada momento.
La celebración tuvo un aire festivo muy personal: charanga, juegos como pescar patos y pequeños detalles llenos de brillo y diversión.
Un día cercano, espontáneo y lleno de energía, de los que se quedan para siempre.