AnNa & PEDRO
En pleno verano, en agosto, Anna y Pedro celebraron su boda en Villanueva de Perales.
Fue un día luminoso, de esos en los que el calor forma parte del recuerdo y la luz lo envuelve todo con calma. Después de un tiempo diferente, su boda se sintió especialmente especial, sencilla y muy cuidada.
La ceremonia en la iglesia fue cercana y emotiva, seguida de un cóctel tranquilo, donde todo fluía con naturalidad.
Una boda bonita, sin artificios, de las que se disfrutan desde lo sencillo y se recuerdan con el tiempo.